Desde esa fecha, 4.324 pacientes y 6.496 familiares han recibido apoyo del equipo coordinado por la doctora y compuesto por dos psicólogas, una trabajadora social y una profesional de enfermería. Además, 365 familiares han sido atendidos en el programa de duelo y se han formado seis grupos terapéuticos, según ha informado la Junta en una nota de prensa.

La coordinadora de la Unidad de Cuidados Paliativos del Complejo Hospitalario de Toledo, la doctora Inmaculada Raja, ha explicado desde la experiencia en estos años de funcionamiento que “cuando una persona llega al final de su vida, después de una larga y penosa enfermedad, le invade el miedo. Por eso, cada uno de los miembros del equipo intentan llenar de calidad de vida y de calidez humana, el proceso que vive el enfermo paliativo y su familia porque el papel fundamental es el de acompañar y aliviar todo el sufrimiento que puede generar este periodo de la enfermedad”.

Por todo ello, este servicio ha contribuido a mejorar la calidad de la atención integral a estos pacientes y sus familias que ya eran previamente atendidos por la Unidad de Cuidados Paliativos del Complejo Hospitalario de Toledo.

“Los resultados numéricos asistenciales son muy buenos, pero lo son mucho más las huellas que todos esos pacientes y sus familiares han dejado en los profesionales de la Unidad, al acompañarlos a realizar ese camino hacia el final”, ha destacado la coordinadora del programa.

PROGRAMA PSICOSOCIAL

La puesta en marcha de este Equipo Psicosocial se debe a la colaboración de la Fundación de la Obra Social ‘laCaixa’, que en el año 2008, consciente de la necesidad creciente de atención psicosocial a los pacientes paliativos, puso en marcha el programa para la atención integral a personas con enfermedades avanzadas y sus familiares, junto con la gestión del equipo y el apoyo que realiza la ‘San José’.

El Programa de Atención Integral a personas con enfermedades avanzadas y sus familiares, en el que está incluido este equipo, junto con otros 41 equipos psicosociales distribuidos por las diferentes comunidades autónomas, se desarrolla en diferentes niveles de intervención psicoemocional y espiritual, tanto para los pacientes y los familiares y, además, sirve de apoyo a los equipos de Cuidados Paliativos.

Los usuarios de este programa son los pacientes oncológicos y no oncológicos con enfermedad avanzada, que son derivados a la unidad hospitalaria, a los equipos domiciliarios de Cuidados Paliativos o a la para pacientes con enfermedad oncológica avanzada de la Residencia ubicada en la Avenida de Barber.

Igualmente, el programa contempla diferentes áreas temáticas entre las que destaca el apoyo emocional y social al paciente con enfermedad avanzada y a sus familiares, la atención al duelo una vez que se ha producido la pérdida y la prevención del ‘síndrome de Burnout’, o de desgaste profesional, en los sanitarios de los equipos de Cuidados Paliativos.

De la misma forma, el programa ha desarrollado a través de este Equipo Psicosocial una amplia labor de voluntariado para visitar a los pacientes con enfermedad avanzada, que se encuentran ingresados en la Unidad de Cuidados Paliativos del Complejo Hospitalario de Toledo y en la Unidad Socio Sanitaria para pacientes con enfermedad oncológica avanzada de la Residencia Barber.

Este año han destacado un proyecto piloto que el Equipo Psicosocial de Toledo está llevando a cabo para dar apoyo psicológico a los padres que han sufrido pérdidas perinatales y neonatales de bebés que padecían enfermedades incompatibles con la vida. “Este nuevo campo de atención es sumamente valorada por los padres que la han recibido, como una ayuda incuestionable para superar una pérdida de este tipo, ya que para la sociedad se trata de muertes estigmatizadas”, ha indicado la doctora Raja.