La investigación policial comenzó el año pasado, cuando gracias a la colaboración ciudadana, los agentes tuvieron conocimiento de que en un chalet situado en dicha localidad podría estar cometiéndose algún tipo de ilícito penal relacionado con el tráfico de drogas, según ha informado la Policía Nacional en nota de prensa.

Los agentes comprobaron que en el interior de la vivienda, a pesar de que parecía encontrarse en estado de abandono, había al menos una persona, que apenas salía al exterior, y cada vez que recibía alguna “visita”, ambos tomaban medidas de seguridad para evitar ser detectados por la Policía. Este modo de proceder hizo sospechar a los agentes que se trataba de un “caletero”, es decir, una persona encargada del cuidado y custodia de la plantación a cambio de una remuneración económica.

En el momento en que los investigadores accedieron al interior del inmueble para realizar el registro, previa autorización judicial, encontraron en el sótano una plantación compuesta por un total de 1.720 plantas de cannabis sativa en distintas fases de crecimiento, además de varias lámparas, múltiples transformadores de luz, aparatos de ventilación, cableado y diversos productos químicos.

Además, se procedió a la detención de las cuatro personas que en ese momento se encontraban en el inmueble, como presuntos autores de un delito contra la salud pública. En el momento en que fueron arrestados, uno de ellos llevaba 2.000, y otro 530 euros, cantidades que también fueron incautadas.