Según ha informado en nota de prensa la Delegación, las investigaciones comenzaron después de recibirse varias denuncias de vecinos de Magán. Gracias a estas informaciones, así como a la colaboración con la de dicha localidad, los agentes pudieron confirmar la existencia de dos laboratorios clandestinos en los que se estaría cultivando ilegalmente marihuana destinada a su venta posterior.

La operación ha culminado con la realización de dos registros domiciliarios, incautándose los agentes de un total de 323 plantas de cannabis sativa y deteniendo a los dos responsables.