Según han explicado al diputado provincial de la zona, , en una reciente reunión que han mantenido, la realidad es que el agua lleva semanas saliendo sucia y con barro en las localidades que se abastecen del pantano del Río Pusa: Los Navalmorales, , Villarejo de Montalbán, Malpica de Tajo, Bernuy, San Bartolomé de las Abiertas, de Pusa, Retamoso de la Jara, Torrecilla, Espinoso del Rey, La y y , ha informado el PP en nota de prensa.

Una situación de la que, afirman, hasta ahora no se ha dado ninguna explicación ni se ha avisado de que el agua no era potable, pese a que la situación de la misma evidenciaba que no era apta para el consumo humano y, ni siquiera, para el uso doméstico, ya que son muchas las quejas de los vecinos de la zona porque la situación del agua ha averiado incluso muchos electrodomésticos.

Pérez Yepes ha recordado que esta no es ni mucho menos la primera vez que la zona sufre problemas en el abastecimiento del agua, una situación que hace tiempo viene denunciando el PP, ya que el mal estado de las infraestructuras hidráulicas, que se encuentran totalmente obsoletas, hacen que se acumule la suciedad en la presa de la que se abastecen todos estos municipios, que no es capaz de depurar la actual Estación de Tratamiento de Agua Potable (ETAP).

En este sentido, ha apuntado la dejación de funciones de la Junta de Comunidades al respecto, teniendo en cuenta que el PP ya presentó iniciativas en las Cortes de Castilla-La Mancha en la pasada legislatura pidiendo soluciones, y sin embargo no se ha hecho nada para evitar que, en pleno siglo XXI, cerca de 17.000 habitantes de la provincia lleven semanas sin poder beber agua ni usarla en sus hogares, sin que tan siquiera se les haya dado una solución provisional con camiones cisterna.

Ante esta situación, el PP se ha comprometido a presentar las iniciativas que sean necesarias en las distintas administraciones, para que de una vez por todas se dé solución a un problema que tiene su origen en unas infraestructuras obsoletas, que se pusieron en marcha hace más de 30 años y para un consumo y una población mucho menor de la actual.

Problemas que, según dice, además afectan a pueblos pequeños, sin la suficiente capacidad económica, por lo que la solución no será posible si no cuentan con el apoyo de la Junta de Comunidades, que es quien tiene las competencias en este sentido y la responsable de garantizar el agua potable a los ciudadanos de Castilla-La Mancha.