La reunión ha servido para resolver y aclarar todas las dudas medioambientales respecto al nuevo Ecoparque de Toledo, que cumple la normativa actual escrupulosamente, al adoptar todas las medidas y limitaciones impuestas en su ejecución y explotación: se lleva a cabo el Programa de Vigilancia Ambiental; se suprimen los olores en el entorno; se respeta la flora y la fauna existente y se canalizan todas las aguas pluviales para su aprovechamiento interno.

Las instalaciones del nuevo Ecoparque de Toledo, ubicado en la Finca de El Aceituno, gestionarán 250.000 toneladas de residuos urbanos anuales, y se cubrirán las necesidades completas de los municipios toledanos durante los próximos 20 años, gestionados directamente por el Consorcio de Servicios Públicos Medioambientales de Toledo.

El Plan de Gestión de Residuos Urbanos de Castilla La Mancha preside la actuación a seguir en el nuevo Ecoparque, donde se premiará la recuperación, el compostaje y el reciclado frente a la eliminación. Su función principal será maximizar el aprovechamiento de los residuos urbanos a través de diversos tratamientos: selección de los residuos reciclables y compostaje de la fracción orgánica. Para ello se han elegido las tecnologías más eficientes y avanzadas del mercado, tanto de tratamiento de los residuos como de depuración y control de los efectos ambientales de su gestión.

Instalaciones

El Ecoparque de Toledo se localiza dentro de la finca Dehesa del Aceituno, en el término municipal de Toledo. El paraje se encuentra muy alejado del cualquier núcleo de población habitado. El más próximo es Guadamur, a más de 4 kilómetros de distancia. En las inmediaciones no existen construcciones ni servicios.

Las instalaciones, una vez finalizadas, constarán de una Planta de Selección, una Planta de Compostaje, un Depósito Controlado de Rechazos y un Sistema de Conducción y Tratamiento de Lixiviados.

La Planta de Selección es donde se realiza la separación y recuperación de las distintas fracciones valorizables (residuos orgánicos, plásticos, metales, papel, cartón,…). La instalación es cerrada, estanca y trabajará en depresión atmosférica, extrayendo el aire con ventiladores de aspiración y enviándolo a una instalación de depuración de olores o biofiltros. No generará olores perceptibles en los alrededores.

Los residuos orgánicos se someterán a un proceso biológico intensivo y acelerado de descomposición en a la Planta de Compostaje, obteniéndose un fertilizante (compost) de alta calidad, para uso en agricultura y jardinería.

En el Depósito Controlado de Rechazos se sitúan los vasos de vertido, dotado cada uno de ellos de un sistema de impermeabilización, que consta de diferentes capas: capa de impermeabilización y capa drenante, evitando las filtraciones de los lixiviados en el suelo y en los acuíferos subterráneos.

Finalmente, el Sistema de conducción y tratamiento de Lixiviados se encargará de conducir los lixiviados hasta una balsa de almacenamiento, con capacidad para 5000 metros cúbicos.

Las instalaciones del Ecoparque se completan con una serie de edificios auxiliares (oficinas, aula medioambiental, la recepción de los residuos, taller de maquinaria, controles de acceso, básculas, surtidor de combustible).

En definitiva, la reunión ha servido para trasladar a la opinión pública la máxima confianza sobre las obras del Ecoparque, que no producirán olores en el entorno y cuyas instalaciones están sometidas a las medidas más estrictas de control medioambiental.-