En un comunicado, Ragce ha señalado que, aunque esta situación “no es generalizada” sí es “más habitual de lo deseable”, asegurando que en la provincia de Toledo, guardias civiles retirados “vienen sufriendo, ya no solo el olvido por parte de los compañeros en activo, sino también el menosprecio y la humillación pública”.

Recuerda que la Vinculación Honorífica está regulada y es un reconocimiento de la propia Dirección General a agentes retirados por accidente en acto de servicio, siendo un derecho de los mismos, entre otras cosas, el de ser invitado a los actos de especial relevancia en los que participe la unidad a la que están adscritos.

“Un ejemplo es el que paradójicamente se da, con el conocimiento de los jefes, ya que esta situación ya ha sido denunciada, en el Puesto de Lillo, donde los derechos de uno de estos agentes se están viendo vulnerados de forma reiterativa desde hace ocho años sin que nadie haga nada”, han detallado.

No obstante, la delegación en Toledo de Ragce ha destacado “los esfuerzos por parte de la Zona de la Guardia Civil de Toledo y de la propia Comandancia toledana, que entiende la problemática y cada año honra a nuestros compañeros retirados ofreciéndoles una comida de hermandad”.