En primer lugar, ha indicado Carrobles, por clarificar un presente “que estaba siendo complicado, por carecer del marco jurídico que necesitábamos para modificar nuestros viejos estatutos y adaptarlos a la realidad de nuestros días, con el único fin de ser más útiles a la sociedad”.

En segundo, porque la nueva Ley de Academias “permitirá un futuro mejor para este tipo de instituciones, al fijar la vía para potenciar el tejido cívico que general y posibilitar la creación de nuevos organismos con los que plantear nuevas aportaciones al servicio de esta ciudad y de esta región”.

Todo ello, según Carrobles, “sin olvidar que esta normativa es un reconocimiento a la labor realizada hasta ahora”. No en vano, la Real Academia de Bellas Artes y Ciencias Históricas lleva insistiendo en la creación de esta norma desde 2016, ha informado el colectivo en un comunicado.