En su escrito semanal, Rodríguez ha vaticinado que en un futuro próximo “se va a reavivar en España” el debate “sobre la vida humana, la eutanasia y el suicidio asistido”, considerando que “quien sufre y se encuentra ante el final de esta vida necesita ser acompañado, protegido y ayudado a responder sobre el sentido de su existencia y abordar la esperanza de su situación”.

“Pero necesita sobre todo recibir los cuidados necesarios con competencia técnica y calidad humana, ser acompañado por su familia y seres queridos y recibir consuelo y ayuda de Dios. Y ese es el debate, no el tema del suicidio asistido y de la eutanasia, considerado por tantos grupos políticos únicamente como si se tratara de un tema de derechos humanos que una mente progresista no debe obviar. No es verdad”, ha opinado.

El administrador apostólico toledano ha insistido en que lo que subyace en este “supuesto debate sobre la eutanasia y el suicidio asistido es “una cuestión ideológica, no una cuestión médica con una profunda raíz antropológica”.

“No se puede solo presentar los casos límites, especialmente llamativos que interprete la sensibilidad colectiva por quienes tienen medios potentes de comunicación. Seguro que se evitarán expresiones como ‘provocar la muerte del enfermo’ o ‘quitarle la vida’ y se ensalzarán otras como ‘muerte digna’, ‘autonomía’ o ‘liberación’, ha añadido.