Así, ha contado la anécdota de cómo una red de contactos de un país “con buen humor” una de las condiciones que ponía para pertenecer a la red era: “Y yo puedo vender su alma al diablo”. En la primera hora, 7.500 personas dijeron si, ha narrado Sanz Roldán para advertir al ciudadano del cuidado que hay que tener cuando se aceptan permisos en la red.

San Roldán, que desde el año 2014 todos los meses ha tenido como mínimo un acontecimiento relacionado con ciberseguridad, ha dicho que “todo está en la red y todos hacemos uso” de ella y por tanto los que se ocupan de la seguridad de España y de los españoles tienen la obligación de mantenerla segura. “Tenemos que dedicar el mismo esfuerzo a mantener segura la red que a mantener la seguridad en otras áreas”, ha abogado el director del CNI.

La ciberseguridad —ha explicado— “es una actividad que crece, es una actividad que cada vez está tomando más cuerpo y gracias a Dios es una actividad en la que cada vez está mas concienciada la sociedad”. “Hubo un momento que en ciberseguridad solo creían aquellos grandes gurús de la informática, hoy cualquier persona que maneja un teléfono móvil ya está preocupada por la seguridad en las redes y por tanto tenemos que ofrecerles la seguridad que demandan”, ha destacado.

Sobre los ciberdelitos que más preocupan en España, ha apuntado al robo de información tanto privada, por ejemplo a través del robo de un teléfono móvil, como el robo de información a grandes empresas con el objetivo de acortar y anular los largos y costosos procesos de I+D. Otro de los ciberdelitos que ha destacado ha sido la desestabilización de los estados.

Respecto a la llegada del 5G a España, Sanz Roldán ha afirmado que “preparado no está nadie del todo, pero España está mejor preparada que la inmensa mayoría”. “España tiene una red de fibra óptica que es más grande que la red de fibra óptica del Reino Unido, Francia, Italia, Alemania y Portugal juntas”, ha defendido.