Durante la concentración se ha leído un manifiesto en el que se recogen las reivindicaciones de las organizaciones sindicales y los trabajadores que apuestan por una reorientación de la política postal de Correos y del que establezca soluciones concretas para los trabajadores “en forma de salario, empleo y derechos, materializándolas en una nueva regulación laboral que lleva años congelada”.

“Nuestras reivindicaciones y propuestas, que, tras el reciente cambio de Gobierno, continúan siendo las mismas que defendíamos frente al anterior, tienen el objetivo de garantizar el futuro de Correos, de sus trabajadores y trabajadoras y pasan por garantizar el prestado a la ciudadanía; garantizar la viabilidad de Correos y apostar por su liderazgo como empresa postal, logística y bancaria; y la recuperación del empleo, salario, derechos a través de un nuevo convenio para laborales y un acuerdo para funcionarios”, han señalado las organizaciones sindicales en el manifiesto.

COMPROMISOS DEL GOBIERNO

CCOO, UGT, CSIF y Sindicato Libre han apelado a los compromisos del Gobierno, “manifestados cuando actuaba desde la oposición, y ratificados tras el cambio de legislatura”, con los trabajadores y con las propuestas de los sindicatos de la unidad de acción y a la coincidencia con los planteamientos de la mayoría sindical para ofrecer soluciones a la preocupante situación de Correos, según han informado los sindicatos en un comunicado.

En este sentido, el secretario provincial de FeSP UGT Toledo, Carlos de la Torre, ha asegurado que los sindicatos de Correos no descartan “iniciar en noviembre una huelga en Castilla-La Mancha si el no les escucha y frena la precarización de las condiciones laborales, aumenta el presupuesto, aprueba el Convenio Colectivo y un Plan Estratégico de Correos y garantiza el Servicio Público en rincones de la región con menos población”.

Asimismo, ha exigido que el Gobierno obligue a la dirección de la empresa a aprobar un Plan Estratégico, en una empresa con 55.000 trabajadores, con implantación nacional y muchos competidores.

Para el responsable de FeSP UGT en Correos de Toledo el Gobierno “maltrata a Correos”. “Llevamos ya varios años, esperemos, hay que dejar 100 días al nuevo Gobierno a ver si cambia de posición, pero si no cambia pensamos tomar decisiones más drásticas, como una huelga general en noviembre y diciembre, por el tema de las compras, para ver si hacemos más presión”, ha dicho.

AÑOS DE “INVISIBILIDAD Y RECORTE”

Según ha señalado CSIF en una nota de prensa, las organizaciones sindicales han insistido en que la situación de Correos, “tras años de invisibilidad y recorte por parte del anterior Ejecutivo”, requiere de la adopción de medidas urgentes por parte del nuevo Gobierno para evitar que “el déficit se instale en la empresa pública como un bucle del que sería complicado salir”.

Y es que los 225 millones de euros de déficit, “unidos al recorte presupuestario de 123 millones de euros en 2017 y la previsión de 60 en 2018, la ausencia de un Plan Estratégico que no permite a la empresa adaptarse al nuevo mercado de paquetería, mayoritariamente en manos del sector privado y a la prestación de servicios financieros como otros operadores públicos postales en Europa, no augura un futuro prometedor si lo que se pretender es convertir Correos en una empresa Postal Logística que cohesione social, económica y territorialmente el país”.

La ciudadanía, a su juicio, “es la otra gran víctima de esta política del tijeretazo que ha supuesto la supresión del servicio en numerosas zonas, el cierre de oficinas y una sobrecarga de trabajo que provoca una falta de calidad por exceso de rotación en el personal temporal y la implantación de miles de minijobs”.

Por ello, las organizaciones sindicales quieren transmitir al Gobierno y a la dirección de la empresa que la traducción de estas peticiones a acción de gobierno y hechos concretos resolvería el conflicto abierto en Correos, garantizando la viabilidad del Correo Público, del servicio público prestado y la consecución de unas condiciones laborales en el marco de un nuevo convenio laboral con más salario, empleo y derechos tras años de congelación y recorte.

De lo contrario, las movilizaciones comprometidas públicamente con los trabajadores continuarán y se intensificarán con concentraciones, manifestaciones, y tres huelgas generales a final de año.