En cuanto a los ingresos, las fuentes de financiación privada representaron el 59,14 por ciento y el 40,86 por ciento la pública. En estos momentos tiene mayor peso en la financiación la ayuda privada, “gracias al compromiso de empresas, socios y donantes”, según ha informado Cáritas en una nota de prensa.

Así consta en la Memoria Económica del ejercicio 2017 que ha sido presentada este jueves por el arzobispo de Toledo, ; el director de Cáritas Diocesana de Toledo, , y el administrador, .

Espíldora ha dicho que el año 2017 ha estado marcado por el inicio del Proyecto Diakonía, con el que se promueve el desarrollo integral de la persona, yendo a las raíces de las pobrezas, “que no son sólo económicas”, sino de empleo, de vivienda, de soledad, de trata de seres humanos, de violencia de género, de aborto o de persecución religiosa. A lo largo de este curso pastoral 2017-2018 se está desarrollando en 25 Cáritas Parroquiales y dos arciprestazgos.

DATOS ECONÓMICOS

Vicente Yustres ha señalado que los ingresos han ascendido a 3,8 millones de euros. De este importe ha destacado que 1,9 millones proceden de subvenciones y aportaciones privadas y un millón de euros de donativos y colectas. Los gastos ascendieron a 3,9 millones de euros, de los que 2,4 millones se destinaron a la gestión de proyectos y 880.502 euros a ayudas directas.

El programa con mayor inversión es el de Acogida y Asistencia, con 905.300 euros; seguido del de Hogar 2000, con 826.000 euros; y de Personas sin Hogar, 596.762 euros.

En los ingresos, las fuentes de financiación privada representaron el 59,14 por ciento y el 40,86 por ciento las públicas. En estos momentos tiene mayor peso en la financiación la ayuda privada, gracias al compromiso de empresas, socios y donantes.

En este sentido ha indicado que hay programas como Vivienda, Proyecto Mater o Talleres Infantiles que apenas tienen financiación pública.

También se ha incidido en el Proyecto , de apoyo y acompañamiento a la mujer en situación de prostitución. En relación a este proyecto en los próximos días se presentará la campaña de sensibilización de este importante proyecto que ha ayudado a salir del mundo de la prostitución a 13 mujeres.

El empleo y la formación es línea estratégica en Cáritas. En 2017 el Programa de Empleo Inclusivo de Cáritas Diocesana de Toledo acompañó a 679 personas, de los que 465 fueron mujeres y 214 hombres.

También impulsa la atención a personas inmigrantes en un marco de convivencia en la sociedad española a través del Proyecto Diocesano ‘Cáritas Integra’. Mediante este proyecto los técnicos de Cáritas ofrecen información y formación sobre las instituciones, su ordenamiento, normativas y valores de la sociedad de acogida.

Además, favorece la integración de los inmigrantes tramitando su situación y promocionando el acceso al empleo, ayudando en la homologación de los títulos académicos. En 2017 se atendieron a 650 personas de 29 nacionalidades diferentes.

Por otra parte, el acceso a una vivienda digna fue una de las líneas estratégicas de Cáritas. Durante 2017, con el Programa Diocesano de Vivienda se atendieron a 77 familias, traducido en 194 mujeres y 110 hombres. Desde el Proyecto Sagrada Familia se ha intervenido en un total de 27 procesos de desahucios.

ATENCIÓN A PERSONAS SIN HOGAR

En el Área de Personas sin Hogar en el ejercicio pasado 1.959 personas fueron atendidas entre todos los centros y recursos de Cáritas Diocesana de Toledo.

Por lo que respecta al Área de Economía Social, en el Economato del Centro Beato Cardenal Sancho se repartieron alimentos por valor de 34.484,32 euros, beneficiando directamente a 1.480 personas. Los usuarios que acudieron al economato recibieron alimentos y productos por valor de 23,30 euros de media en cada atención. En 2017 se creó también el Economato de Torrijos y de La de Montalbán.

Del Programa de Reutilización de Ropa Usada. En 2017 se instalaron 120 contenedores y se recogieron 744,7 toneladas. También el año pasado se redefinió el proyecto de para crearlo, lanzarlo y realizarlo a través de una empresa 100% de Cáritas. El 2017 fue también el año en el que se consolidó el Programa de Cristianos Perseguidos, enviando un contenedor de ayuda humanitaria a Siria.