En un comunicado, el colectivo cree que los objetivos de la economía circular “están muy lejos de cumplirse” en la región en aspectos como el desacople de crecimiento y generación de residuos, pues es “imposible de conseguir si se ofrecen incentivos a las fábricas que los incineran”; o el “residuo cero”.

Igualmente, aluden al principio de proximidad, “desvirtuado desde el punto en que se genera un tráfico imparable de residuos entre comunidades y países que da al traste con cualquier plan de residuos que persiga una mínima racionalización y freno a la generación de sus flujos”, y a la protección de la salud y el medio ambiente.

Finalmente, Toledo Aire Limpio se refiere a la incineración de residuos y de biomasa considerada energía renovable, pero que, tras su quema “deja una cuarta parte de ceniza tóxica, que ha de ser eliminada en vertedero”.