Esta medida, que ya su puso en marcha en el verano de 2018 y que volverá a repetirse en las próximas semanas, responde al decreto de la Adjuntía de que prohíbe el acceso de vehículos con sistemas sonoros de elevada potencia a la zona de ocio de La Peraleda, ha informado el Ayuntamiento en nota de prensa.

Esta medida, como ha explicado el responsable municipal, tiene como objetivo la convivencia responsable entre el ocio nocturno y el descanso de la ciudadanía, y es que el uso de estos sistemas de sonido, conforme a la Ordenanza Reguladora de la Contaminación Ambiental, está sancionado con multa de 601 a 12.000 euros, incluso, como medida provisional urgente, los agentes pueden llegar a precintar el vehículo.

Asimismo, el responsable municipal de Movilidad ha señalado que se entiende por sistemas de sonido objeto de denuncia y prohibición de acceso a La Peraleda, aquellos vehículos que dispongan de elementos sonoros adicionales incorporados a los automóviles como altavoces o etapas de potencia.

En cuanto a otras intervenciones del fin de semana en esta misma zona, Juan José Pérez del Pino ha explicado que se han realizado siete controles de drogas a conductores, uno de ellos positivos, al que se le retiró el coche. La grúa también retiró un segundo vehículo al carecer de seguro.