Milagros Tolón ha agradecido la confianza depositada en “la responsabilidad de ordenar y dirigir los debates” de este duodécimo Pleno de la Federación Española de Municipios y Provincias que se reúne cada cuatro años, después de la celebración de las elecciones locales, “con la fuerza y la legitimidad que nos dan los millones de vecinos que nos han respaldado con sus votos hace escasamente unos meses”, según ha informado el Consistorio toledano en nota de prensa.

EL CAMINO DEL MUNICIPALISMO

Debatir y decidir el camino a seguir por el municipalismo a lo largo del periodo 2019-2023 y elegir a quienes dirigirán ese trabajo desde los órganos de gobierno son los principales objetivos de este encuentro, según ha expresado Milagros Tolón, que ha valorado el “papel fundamental” de los ayuntamientos en estos 40 años de democracia.

“Desde la proximidad y cercanía, en la cohesión territorial y social de nuestro país, en la en la extensión del Estado del Bienestar, en la consolidación de la cultura democrática y, en definitiva, en la transformación de nuestros pueblos y ciudades”, así ha sido el trabajo desarrollado por las administraciones más próximas a la ciudadanía en estas décadas.

En suma, ha añadido la presidenta del Pleno, se trata de “una historia de éxitos, pero también de trabajos y sacrificios”, en la que se ha puesto de manifiesto el camino que aún hay que recorrer “para alcanzar la autonomía y la suficiencia económica que, como parte del Estado, nos reconoce la Constitución”.

NUEVOS RETOS

La presidenta del XII Pleno de la FEMP ha concluido su discurso aludiendo a los nuevos retos a los que se enfrenta el conjunto de la sociedad como es el caso del cambio climático, la aplicación de la Agenda 2030, la globalización, el envejecimiento de la población, la despoblación de muchos municipios, el pleno desarrollo de las políticas de igualdad, la contaminación o la revolución digital, lo que requiere de una “adaptación a las nuevas realidades para hacer frente a los cambios que va a experimentar la sociedad en las próximas décadas”.

A juicio de Milagros Tolón, esa adaptación para afrontar el futuro y hacer frente a esos retos requerirá de un modelo de ciudad para el siglo XXI basado en el desarrollo sostenible, teniendo en cuenta sus tres dimensiones: económica, social y ambiental de forma que se garantice así el bienestar de las personas, el cuidado del entorno urbano, la protección del medio ambiente y la prosperidad de todos, tal y como ha explicado.