El consejero de Presidencia, José Valverde, calificó la nueva obra literaria de Francisco de Paz, “Los cielos de Samarcanda”, como una novela de innegable calidad, que viaja en el tiempo y en el espacio entre Uzbekistán, ciudad de la antigua URSS, y Toledo y cuyo eje principal es la vida de un “toledano inmortal”, en referencias al escultor Alberto Sánchez, exiliado y cuyo reconocimiento artístico vino de la mano de la democracia.

José Valverde fue el encargado de presentar esta nueva novela de Francisco de Paz, director general de Organización y Servicios Educativos de la Consejería de Educación y Ciencia, en la librería Hojablanca, ubicada en pleno Casco Histórico de Toledo.

Durante la presentación de “Los cielos de Samarcanda”, Valverde tuvo unas palabras de agradecimiento para el autor de la novela, al que calificó de “amigo, leal colaborador y una persona con gran capacidad de trabajo, análisis y crítica”, y recordó que durante años ha tenido el privilegio de trabajar junto a él en su larga etapa como consejero de Educación.

Con respecto al argumento de la novela, el consejero de Presidencia explicó que Uzbekistán fue la ciudad de la URSS donde llevaron a los niños que huyeron de la guerra de España para preservarlos del avance del ejército nazi hacia Moscú y Alberto Sánchez fue maestro de estos niños.

El escultor toledano y autor de la obra “El pueblo español tiene un camino que conduce hasta una estrella” recuerda desde la URSS, atardeceres, paisajes, colores y sonidos vinculados a la ciudad de Toledo, “quiso representar una tierra que él amó y expresó como nadie”, añadió Valverde, quien señaló que parte de la obra son los recuerdos de Valentín Lojo, también exiliado y la historia de amor de Jara y Félix.

Por último, Valverde subrayó que “Los cielos de Samarcanda” es una historia de vencidos, de derrotados, pero también es una forma de expresar lo que significó para muchas personas, la Guerra Civil y la Dictadura hasta llegar a los albores de la Transición.

Valverde calificó esta novela como “una historia de un tiempo que nos marcó a todos los que formamos parte de él”, pero al mismo tiempo añadió que es una historia una infancia mitificada pero al mismo tiempo vitalista para el lector, “es aquello que te va sucediendo mientras tú te empeñas en hacer otros planes. El río que nos lleva”, finalizó el consejero recordando unas palabras de John Lennon.