Iniciada la temporada cinegética en CLM

El 8 de octubre dio comienzo la temporada general de caza 2008-2009 en Castilla-La Mancha, tanto en caza menor como en caza mayor.

El periodo para la caza menor se desarrollará hasta el próximo 8 de febrero de 2009 y, en el caso de caza mayor, hasta el 21 de febrero para el ciervo, gamo, jabalí, muflón y arruí.

El periodo para la cabra montés comprende desde el 15 de noviembre hasta el 15 de enero de 2009, mientras que para el corzo, su periodo hábil será el comprendido entre el 1 de abril y 31 de julio de 2009, ambos inclusive.

La Orden de vedas, que informa sobre estos periodos publicada en el Diario Oficial de Castilla-La Mancha el 30 de mayo de 2008, recoge una importante novedad referida al periodo hábil para el corzo que se ha ampliado, respecto al de años anteriores, para conseguir una mejor adecuación a las características biológicas de esta especie. Esta adecuación facilita la obtención de buenos trofeos al adelantar su caza al 1 de abril, teniendo en cuenta que el periodo de celo de esta especie en la Región no suele comenzar antes del 15 de julio.

En cuanto a los terrenos cinegéticos de aprovechamiento común o libres, su periodo hábil comienza el primer domingo de noviembre hasta el último domingo de diciembre de 2008, limitándose la caza exclusivamente a los domingos de 9.00 a 13.00 horas y en terrenos con una superficie continua igual o superior a las 250 hectáreas. En estas superficies, cada cazador puede obtener un máximo de dos piezas por día de caza para las especies de liebre, conejo y perdiz.

Para las aves migratorias no acuáticas, su periodo hábil finalizará el 31 de enero de 2009 y para las aves acuáticas el periodo hábil comienza el 15 de octubre y finaliza el 31 de enero de 2009.

En cuanto a la perdiz roja, en su modalidad de caza con reclamo, su periodo hábil comprende desde el 1 de febrero hasta el día 14 de marzo de 2009, en terrenos sometidos a régimen especial. El cupo de piezas por cazador y día, los días hábiles en la semana, las distancias mínimas entre puestos y el número máximo de cazadores por día serán los que establezca la resolución aprobatoria del plan técnico de caza para el coto. Los puestos para practicar esta modalidad de caza no podrán establecerse a menos de 250 metros de la linde cinegética más próxima.

En 2006, dentro de las modalidades de caza permitidas en la Región se incluyó la cetrería, prohibida en 1989 por el Real Decreto en atención a los riesgos que esta actividad suponía para la conservación en el medio natural de las aves de presa.

CLM destaca por su riqueza cinegética

Con una superficie destinada al aprovechamiento cinegético que supera los siete millones de hectáreas, la Comunidad Autónoma de Castilla-La Mancha destaca por su riqueza cinegética, prueba de ello son los numerosos cazadores que vienen de toda España, e incluso del extranjero, a practicar la actividad cinegética.

Según los informes realizados por los técnicos, en general, y a pesar de que las condiciones climáticas no han sido las más idóneas, se espera una buena temporada cinegética.

De esta forma, para la perdiz se prevé una temporada parecida a la del año pasado, mientras que para el conejo se espera una mejoría por la buena evolución de las poblaciones, reguladas tanto durante el periodo hábil, que ahora comienza, como a través de las autorizaciones excepcionales para su control. Para la liebre se espera una temporada al menos tan buena como la pasada y respecto al jabalí se prevé una leve disminución.

En cuanto al ciervo también se espera una buena temporada. Para el corzo, que ha criado muy bien este año, es previsible una buen temporada en 2009, siendo una especie en expansión en los Montes de Toledo, Guadalajara y Cuenca.

En la actualidad, existen en nuestra Región 5.737 cotos privados de caza, seis cotos sociales, dos reservas de caza y 39 zonas de caza controlada.

En general toda Castilla-La Mancha reúne muy buenas condiciones para la práctica de caza menor, siendo la perdiz roja la pieza estrella, seguida en importancia del conejo y a bastante más distancia se encuentra la liebre, más codiciada por los cazadores locales ya que es una pieza muy asociada a los platos populares de nuestra Región.

El conejo sufrió hace unos años dos importantes enfermedades que menguaron sus poblaciones pero que, en estos últimos años, se han recuperado de forma muy positiva, llegando en sitios puntuales a convertirse en un problema para los agricultores.

Por ello, se está realizando el Plan de gestión del conejo de monte, un documento técnico donde se aborda la situación del conejo y las medidas encaminadas a responder al sector cinegético, la conservación y los agricultores.

Con este Plan se intenta combinar los intereses de todos los colectivos implicados, tanto desde el punto de vista cinegético, por ser una especie clave para la caza, como el de la conservación por ser presa de muchas especies amenazadas como el águila perdicera o imperial y básica en su alimentación, así como para dar una respuesta eficiente a los agricultores.

De momento se ha establecido en la Región una Red de Seguimiento, que se activa como mínimo tres veces al año, para adelantarse a los sitios donde se puede convertir en plaga, como pueden ser las zonas de ribera de los ríos y en las proximidades de La Mancha, y se están desarrollando métodos de control como las mallas conejeras.

En las zonas en las que las poblaciones de conejos son escasas se está promoviendo su presencia subvencionando actuaciones de mejora del hábitat y construcción de majanos.

En cuanto a la caza mayor, también es muy importante en nuestra Comunidad, especialmente en las zonas más boscosas, coincidentes con las sierras, que constituyen el mejor hábitat para el ciervo, la estrella de la caza mayor en Castilla-La Mancha. Las zonas más destacables son los Montes de Toledo, la sierra de Ciudad Real, así como amplios territorios de las provincias de Albacete, Cuenca y Guadalajara. Como todos los años, desde la Consejería de Agricultura y Desarrollo Rural, se ha pedido a los titulares y cazadores de cotos privados de caza, así como a los que practican esta actividad en los terrenos de aprovechamiento cinegético común, que cacen pensando en el estado real de las poblaciones de especies, reduciendo sus capturas o finalizando antes la temporada.

No hay que olvidar que el objetivo de los planes técnicos de caza es el de asegurar el aprovechamiento sostenible de las especies cinegéticas para las que se establecen cupos de captura en función de la capacidad de reproducción de cada especie y su abundancia.

Por ello, la Consejería de Agricultura y Desarrollo Rural hace especial hincapié en la importancia de la práctica de una caza prudente y respetuosa para mejorar y conservar el estado de las especies cinegéticas, ya que estas precauciones siempre redundarán en beneficio de las próximas crías.

La caza es una herramienta muy importante en la gestión del medio natural, puesto que la gestión sostenible de esta actividad por parte de los gestores de los cotos permite la preservación de la riqueza cinegética y de la fauna silvestre que hay dentro de ellos. Es muy importante no esquilmar a los depredadores que hay en los cotos para no romper el equilibrio ecológico.

Hay que ayudar a la caza, sobre todo en épocas en las que la cría no ha ido muy bien o en cotos que están muy bajos en cuanto a reservas, dejando que se regeneren, para lo cual hay que procurar acciones, tanto en la alimentación como en una buena gestión agraria, que no perjudiquen, sobre todo al conejo, pieza clave en la alimentación de muchas especies salvajes, especialmente aves rapaces.

Apuesta por una actividad cinegética compatible con la conservación de los recursos naturales

El Gobierno autonómico quiere fomentar la actividad cinegética como aprovechamiento de un recurso natural renovable. Los cazadores son los primeros interesados en la conservación del medio ambiente, con el fin de tener caza los años siguientes.

El consejero de Agricultura y Desarrollo Rural, José Luis Martínez Guijarro, ha realizado un llamamiento a la colaboración de los cazadores que desarrollan esta actividad en la Región para que una vez más Castilla-La Mancha sea la primera Comunidad Autónoma en cuanto al número de capturas, apostando por un aprovechamiento sostenible compatible con la conservación de los recursos naturales.

Martínez Guijarro ha pedido que se extremen las medidas de precaución para evitar accidentes entre los cazadores, especialmente en las monterías, y que se evite a toda costa disparar contra las especies no cinegéticas.

La caza y el respeto al medio ambiente

Las Leyes de Caza y Pesca Fluvial de Castilla-La Mancha, así como sus reglamentos de aplicación, conforman una de las legislaciones más modernas y avanzadas de todo el territorio nacional y están basadas en el principio de la gestión sostenible de unos recursos renovables cuyo aprovechamiento es compatible con la conservación de la naturaleza, sus ecosistemas y sus especies.

Así, con carácter general, está prohibida la caza de hembras de ciervo, gamo, corzo, cabra montés, así como jabalíes seguidos de crías; al igual que la caza de crías de ciervo, gamo, corzo y cabra montés en sus dos primeros años de vida.

También está prohibida la caza de aves acuáticas desde cualquier tipo de embarcación.

Por otra parte, se reitera la prohibición de la práctica de la caza en el área lagunar de los Ojos de Villaverde, en Albacete; en las lagunas de Ruidera, en Albacete y Ciudad Real; y queda prohibida la caza de la cabra montés en toda la provincia de Cuenca, a excepción de los terrenos incluidos en la reserva de caza de la Serranía de Cuenca y en los cotos privados de caza que linden con la reserva natural de las Hoces del Cabriel.

Además, se mantiene la veda de la práctica de la caza en los embalses de El Talave, Camarillas, Cenajo, Fuensanta, Tolosa y Turilla, en Albacete; en Ciudad Real, en el embalse de Peñarroya; en Guadalajara, en la Laguna Honda del término municipal de Campillo de Dueñas; y en Toledo, en los embalses de Castro y La Portiña, en el Monte Parcelas de la Meseta Sur, en la Laguna de la Sal y en el Humedal de Los Charcones de Miguel Esteban.

Albacete, rica en recursos cinegéticos

La actividad cinegética genera muchos jornales, tanto en la gestión diaria de los cotos como en lo que concierne a la producción de especies cazables y la comercialización industrial de los productos cinegéticos, actividades con una enorme influencia en la socioeconomía castellano-manchega, sobre todo en las comarcas más desfavorecidas, ya que cualquier actividad en el medio rural ayuda a fijar la población, evitando la despoblación de estas zonas.

En las granjas cinegéticas de Castilla-La Mancha se crían especies, como perdiz roja, faisán, codorniz, ciervos, gamos, jabalíes, venados o corzos, para repoblaciones artificiales de cotos.

En toda la Comunidad Autónoma existen más de noventa granjas cinegéticas donde la actividad se mantiene durante todo el año.

Por otra parte, el aprovechamiento industrial de las piezas abatidas en la Región tiene un gran desarrollo, ya que su calidad es muy buena para la elaboración de productos alimentarios y la comercialización de los mismos, no sólo en Castilla-La Mancha y España sino también en el extranjero, puesto que tienen un alto nivel de exportación.

En la provincia de Albacete, por ejemplo, existen industrias que se dedican a la elaboración de productos alimentarios en Tobarra y El Bonillo, así como granjas cinegéticas en La Roda y Alpera. La actividad económica que se mueve alrededor de los recursos cinegéticos en la provincia de Albacete es muy importante, tanto en todo lo referente a los cotos de caza como a la industria, comercio y hostelería.

La caza genera una importante fuente de ingresos y de puestos de trabajo en Castilla-La Mancha

La actividad cinegética en Castilla-La Mancha no se limita al mero carácter deportivo o de ocio, sino que genera una gran actividad empresarial y tiene una enorme influencia en la socioeconomía castellano-manchega.

Los últimos estudios cifran la facturación anual en torno a los 240 millones de euros. Además, esta actividad genera 5.000 los empleos directos y 1.350.000 jornales anuales. Indirectamente genera también muchos ingresos en nuestra Región, sobre todo en el sector de la hostelería y el turismo.

La caza y la agricultura son complementarias, siendo el primero un subsector agrario muy importante en la economía castellano-manchega, sobre todo en aquellas comarcas más desfavorecidas por la agricultura, por ejemplo en zonas de montaña, donde viene a ser un complemento para muchas familias y empresas.

Entre las actividades que afectan a otros sectores, destaca especialmente el de la hostelería, tanto en pernoctaciones como en restauración, puesto que nuestra riqueza cinegética atrae a cazadores del resto de España, principalmente de Madrid y la zona levantina, así como de fuera de nuestro país. Por otra parte, en los meses en los que está abierta la veda se incentiva el comercio, tanto en el volumen de ventas de artículos de caza y aprovisionamiento en general como los gastos que realizan las parejas de los acompañantes de los cazadores que no son aficionados.