Temporada de caza en Castilla-La Mancha

La temporada cinegética 2006-2007 se inició el 8 de octubre en toda Castilla-La Mancha. Para la caza menor, el período hábil será hasta el 8 de febrero de 2007, mientras que en la caza mayor se extiende hasta el 21 de febrero. La modalidad de perdiz con reclamo, únicamente en terrenos sometidos a régimen cinegético especial, abarca 40 días, del 1 de febrero de 2007 hasta el 14 de marzo.

Las especies de caza menor que pueden ser abatidas en Castilla-La Mancha son la perdiz, el conejo, la liebre, el zorro, la codorniz, el faisán, la paloma torcaz y la paloma zurita. En cuanto a las especies de caza mayor autorizadas, son la cabra montés, el ciervo, el corzo, el gamo, el jabalí, el muflón y el arruí.

Los Planes Técnicos de Gestión de los espacios protegidos no permiten la caza porque son zonas muy sensibles y el ejercicio de la caza allí podría alterar el normal desenvolvimiento de las especies o de los ecosistemas. Así, se reitera la prohibición de la práctica de la caza en el área lagunar de Ojos de Villaverde, en Albacete; en las Lagunas de Ruidera, en Albacete y Ciudad Real; y queda prohibida la caza de la cabra montés en toda la provincia de Cuenca, a excepción de los terrenos incluidos en la reserva de caza de la Serranía de Cuenca y en los cotos privados de caza que linden con la reserva natural de las Hoces del Cabriel.

Además, se mantiene la veda de la práctica de la caza en los embalses del El Talave, Camarillas, Cenajo, Fuensanta, Tolosa y Turilla, en Albacete; en Ciudad Real, en el embalse de Peñarroya; en Guadalajara, en la Laguna Honda del término municipal de Campillo de Dueñas; y en Toledo, en los embalses de Castro y La Portiña, en la laguna de la Sal y en el Humedal de Los Charcones de Miguel Esteban.

En Castilla-La Mancha tenemos un total de 5.724 cotos, de los cuales 4.611 son de caza menor y 1.113 de caza mayor, y 42 zonas de caza controlada. En todos los cotos de caza mayor hay jabalí, ciervo y algunas introducciones de muflón. La cabra montés abunda fundamentalmente en la zona del río Cabriel y de la sierra del Segura.

El número total de licencias expedidas en la Comunidad es de 187.367, teniendo en cuenta tanto las licencias concedidas por un año como las quinquenales de años anteriores.

La sequía, un handicap para la caza

La sequía, igual que perjudica a la agricultura, también menoscaba la cantidad de piezas silvestres y cinegéticas. La temporada pasada fue escasa y pobre en cuanto a la caza, fundamentalmente en el caso de la perdiz roja, estrella de los recursos cinegéticos de Castilla-La Mancha, que el año pasado crió muy mal debido a la fuerte sequía sufrida.

Este año, aunque la perdiz ha criado bien, todavía se arrastra la escasez de madres del año anterior pero, bajo el punto de vista de Antonio Mompó, delegado de Medio Ambiente y Desarrollo Rural de la provincia de Albacete, la actual temporada se presenta mejor que la anterior, ya que hay más bandos y con más cantidad de perdices por cada bando.

En cuanto a la liebre, la situación es muy irregular: en algunas zonas se ha mantenido y hay crías, mientras que en otras son escasas.

También ocurre lo mismo con el conejo, hay una zona con una densidad muy grande de ejemplares, llegando a ser una verdadera plaga e incluso un problema para la agricultura, pero hay otras zonas donde es muy escaso. En opinión del Delegado, “el conejo es una especie muy importante dentro del ecosistema cinegético porque es ‘el colchón’ para que puedan pervivir las especies silvestres y las especies cinegéticas, que siempre tienen que estar en equilibrio”, subraya.

Para paliar los efectos negativos que produce en el sector la falta de agua, este año el consejero de Medio Ambiente y Desarrollo Rural ha firmado un convenio con el presidente de la Federación Regional de Caza, Simeón Lalanda, para la compra y distribución de bebederos entre las sociedades provinciales de caza de Castilla-La Mancha.

Gran importancia económica para CLM

La actividad cinegética tiene una gran importancia económica en Castilla-La Mancha, ya que el montante económico que genera se mueve en torno a unos 300 millones de euros con unos 5.000 jornales fijos. Para Antonio Mompó, “esta cifra es un volumen importante dentro de las responsabilidades que, de alguna manera, gestiona y controla administrativamente la consejería de Medio Ambiente y Desarrollo Rural”, significa, para añadir que la caza, además, genera una importante industria a su alrededor e, indirectamente, repercute en los ingresos de otros sectores, especialmente, en el de la hostelería y el turismo.

Por una parte, existen granjas donde se crían especies cinegéticas para la repoblación de cotos, ya que hoy día “sería muy difícil que se pudieran abatir las piezas que se abaten con lo que el campo es capaz de producir, por lo que es necesario hacer repoblaciones que provienen de granjas cinegéticas”, indica Mompó. Esta producción de especies cazables tiene una enorme influencia en la socioeconomía castellano-manchega, sobre todo en las comarcas más desfavorecidas.

Otra orientación que está experimentando un gran desarrollo durante los últimos años es el aprovechamiento industrial de las piezas abatidas para la elaboración de productos alimentarios y la comercialización de los mismos. Concretamente, en Albacete hay industrias que compran las perdices abatidas en ojeo para comercializar productos gastronómicos y es muy común encontrar en las tiendas de alimentación o en las grandes superficies estos productos derivados de la caza.

Por otra parte, la caza, por su carácter deportivo y de ocio, “reactiva el sector del turismo en épocas de invierno que son bajas y, sin embargo, se mantiene una estabilidad, sobre todo en hospedaje y en restauración”, precisa Mompó, sin olvidar todo lo que concierne al tema del aprovisionamiento y venta de vestimenta, guarnicionería, armería, etc.

El control de la caza asegura su futuro

La caza es una herramienta importante de gestión del medio natural, por lo que es fundamental realizar una caza sostenible, es decir, compatibilizar la caza con la biodiversidad que hay en ese espacio. Se trata de hacer la mejor gestión posible para aprovechar el recurso de la caza, muy importante en Castilla-La Mancha, pero a la vez mantener las especies silvestres en equilibrio porque si hay trastornos es muy difícil volver a recuperar el equilibrio que la propia naturaleza tiene. Por lo tanto esto va a afectar no solamente a las especies silvestres y protegidas sino también a las especies cinegéticas.

En opinión de Antonio Mompó, “habría que abogar más por la calidad para mantener un sistema de caza sostenible con el fin de que la mayoría de las piezas pudieran salir del propio campo”, apunta, poniendo el ejemplo de las perdices rojas genéticamente puras, “que es la verdadera joya que tenemos aquí y que hay que intentar mantener a toda costa”, defiende el Delegado.

Desde la consejería de Medio Ambiente y Desarrollo Rural y las delegaciones provinciales correspondientes se realizan llamamientos y recomendaciones a los titulares de los cotos para que se cace dentro de unos parámetros que dejen un nivel poblacional que permita una cría importante para el año siguiente.

Plan Técnico de Caza

Para asegurar el aprovechamiento sostenible de las especies cinegéticas, cada coto posee su Plan Técnico de Caza, “ya que los titulares de los cotos deben saber en cada momento qué es lo que más les conviene hacer, porque si esquilman totalmente el coto saben que no van a tener reproductores. Por tanto, cuando ven que baja el nivel poblacional lo que deben hacer es no cazar o cazar mucho menos”, aconseja el Delegado.

Control de Predadores

Por otra parte, en el mes de septiembre, antes de que se iniciara la temporada cinegética ordinaria, se inauguró en Albacete el Curso de Especialista en Control de Predadores, organizado por la Federación de Caza de Castilla-La Mancha con la colaboración de la consejería de Medio Ambiente y Desarrollo Rural. El objetivo de este curso, dirigido a los vigilantes de cotos, a guardas privados de caza y a los agentes medioambientales, así como a personal del Servicio de Protección a la Naturaleza (SEPRONA), es que el control de predadores esté en manos de especialistas y conocedores del medio natural “con el fin de que haya un equilibro ecológico dentro de los cotos, ya que de ese equilibrio se deriva una buena gestión de los mismos”, matiza Antonio Mompó.

Instituto de Investigación en Recursos Cinegéticos

El Instituto de Investigación en Recursos Cinegéticos (IREC), creado en 1999, es un centro mixto de titularidad compartida que nace fruto del interés y el esfuerzo de tres instituciones: el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), la Universidad de Castilla La Mancha (UCLM) y la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha. Este centro científico, dedicado a la investigación de diversos aspectos relativos a las especies cinegéticas y a su medio, tiene como objetivos contribuir al mantenimiento de la biodiversidad, garantizar su sostenibilidad y promover su rendimiento socioeconómico.

La sede principal se encuentra en el Campus Universitario de Ciudad Real, que se complementa dentro de esta misma provincia con la Finca Dehesa de Galiana, lugar donde el IREC ha situado un laboratorio de cría y estudio de la perdiz roja, así como unas instalaciones de manejo y experimentación de predadores. La otra sede de que dispone el IREC está situada en el Campus Universitario de Albacete, concretamente en la Carretera de Las Peñas, donde cuenta con un laboratorio y unas instalaciones dedicadas a la cría controlada de cérvidos y a los distintos tratamientos de inseminación artificial en estas especies animales.

El IREC centra su producción científica sobre especies como el ciervo, el jabalí, el conejo y, fundamentalmente, la perdiz roja, cuyos trabajos han puesto a disposición del sector una herramienta muy valiosa, que posibilita identificar los híbridos de perdiz roja con otras especies empleadas para la reproducción en granja, lo que permitirá poner freno a la suelta indiscriminada de ejemplares híbridos en nuestros campos; además, se han estudiado los aspectos sanitarios, fisiológicos y de comportamiento que diferencian a las perdices de granja de las silvestres, facilitando nuevas herramientas para su gestión cinegética.

Gracias a estudios del IREC se pueden inseminar ciervas con semen extraído post mortem y se ha comprobado que los ciervos con los mejores trofeos son los que tienen semen de mejor calidad, que las ciervas invierten más esfuerzo en las crías macho y que las ciervas jóvenes tienden a producir hembras.

Albacete destaca por su riqueza cinegética

Albacete se encuentra entre las tres provincias que cinegéticamente tienen más importancia en Castilla-La Mancha. “En caza menor destaca la zona oeste de la provincia: Campo de Montiel, parte del Llano de Albacete, Chinchilla, la zona de Barrax, Lezuza, Bonillo, Viveros…, una joya cinegética que tenemos que hacer todo lo posible por preservar”, significa el Delegado.

Actualmente, existen cerca de 1.400 cotos en Albacete, de los que 48 son de caza mayor, donde la especie que más abunda es el jabalí y están fundamentalmente en la sierra de Alcaraz y en la sierra del Segura, en la zona de La Manchuela, en menor medida, y también en la zona del río Cabriel. La superficie acotada representa exactamente el 87% del total provincial.

Dentro de la Administración, existen varias zonas de caza controlada, que son reservorios en los que no se caza o “damos alguna cacería concreta para equilibrar alguna especie, ya que su finalidad es tener zonas genéticamente puras y fomentar el conejo, la perdiz y la liebre, las especies cinegéticamente más importantes que tenemos”, especifica Antonio Mompó, delegado provincial de Medio Ambiente y Desarrollo Rural.

En ocasiones se cede este espacio a las federaciones de galgos o a la Federación Española de Caza para celebrar campeonatos provinciales y regionales, “lo que es un atractivo para nuestra provincia”, añade Antonio Mompó.

En cuanto al número de licencias, se han expedido este año alrededor de 10.000. “Si comparamos esta cifra con las que se venían expidiendo, que eran 24.500, el número ha bajado desde que se puso en funcionamiento la licencia por 5 años, pero los cazadores que solicitan la licencia en la provincia siguen siendo los mismos”, aclara Mompó.

La importancia económica de la actividad cinegética en la provincia de Albacete es muy importante, tanto en la cantidad de jornales que genera la gestión de la propia caza, así como en guardería y vigilancia de los cotos, como en los ojeos.

La cetrería, una modalidad de caza que se encuentra en proceso de aprobación en CLM

Actualmente está en proceso de aprobación la proposición de Ley para la modificación de la Ley de Caza de Castilla-La Mancha, en la que lo más destacable es la modificación de los vallados cinegéticos y la inclusión de la cetrería dentro de las modalidades de caza que actualmente existen en la Región.

La cetrería, en la actualidad, no está permitida en Castilla-La Mancha a nivel de caza, solamente en casos excepcionales, para entrenamiento de las aves o demostración, se concede alguna autorización, por lo que para practicar la cetrería hay que salir a otras comunidades, “pero a partir de que se apruebe la modificación propuesta, ya enviada al Parlamento, ya se podrá cazar en Castilla-La Mancha en la modalidad de cetrería”, explica el Delegado.

La citada proposición de Ley, continúa, “incluye también la modificación de los vallados cinegéticos pero, lógicamente, hasta que no se estudie y se debata es muy difícil aventurar cualquier novedad en cuanto a las hectáreas que se necesitan para poder hacer un cerramiento”, puntualiza.