“Sabemos que las modernas tecnologías han llegado al mundo de la delincuencia organizada. Son cada vez más las actividades delictivas que se dejan influenciar por las ventajas y posibilidades que proporciona la informática en general e Internet en particular”, afirmó el profesor.

Ortiz explicó además que la incorporación del crimen organizado a la Era Digital ha obligado a los Estados a adaptar sus leyes penales para perseguir y reprimir la delincuencia organizada, a través de una legislación especial, no sólo desde el punto de vista sustantivo, con la implementación de las medidas punitivas, tipos agravados o aumentado la severidad de la sanciones, sino también desde un punto de vista procesal, mediante la aplicación de las nuevas técnicas de investigación procesal que permiten rastrear y obtener las evidencias electrónicas de la comisión de toda suerte de delitos en la Red.