El proyecto “Super Train Me” surgió de una clase de la asignatura “Salud y actividad física”, que imparte en segundo curso la profesora , tras analizar el aclamado documental que en 2004 revolucionó la industria alimentaria al constatar las consecuencias de combinar una vida sedentaria con el hábito de comer únicamente hamburguesas y otros productos de comida basura durante un mes.

Siguiendo la experiencia de Morgan Spurlock, el alumno David Moronta Peña inició entonces una dieta de más de 4.000 calorías diarias combinando en cinco tomas distintos productos de una conocida cadena de comida rápida. En paralelo inició un programa de entrenamiento deportivo coordinado por la profesora Aznar, y con la participación de sus compañeros de Ciencias del , Ángel Gracia e , que llevaron a cabo un seguimiento de los patrones funcionales y determinaciones de tensión arterial, electrocardiograma, peso y talla, entre otras, bajo la supervisión de la profesora .

Al cabo de un mes, tras consumir cerca de 100 hamburguesas, probar todos los productos de la carta y sin dejar restos en el plato, David comprobó que mientras el sujeto americano había incrementado su peso en casi doce kilos combinando la comida basura con la vida sedentaria, él había engordado apenas un 4,6 kilos sumando grasa (un kilo) y tejido magro (el resto). Sus niveles de colesterol mejoraron y solo se vieron comprometidas las transaminasas hepáticas.

“Super Train me”, en definitiva, demuestra que la alimentación es muy importante, pero, para mantener la salud y la antropometría, lo ideal es realizar una adecuada actividad física controlada por un entrenador profesional “licenciado en Ciencias de la Actividad Física y el Deporte”, matiza David.