En esta amplísima etapa, las tierras de la actual comunidad autónoma atravesaron por múltiples vicisitudes que pueden concretarse alrededor de cuatro fases principales: el período visigodo hasta el siglo VIII; la época de dominio musulmán hasta el siglo XI; el auge de la reconquista y la repoblación cristianas hasta el siglo XIII (con la consiguiente implantación del feudalismo) y la crisis de este sistema hasta 1500, cuando se pusieron las bases de la entrada en la Edad Moderna. Precisamente, son estas fases mencionadas las que permiten articular el libro en cuatro capítulos diferentes, redactados por los catedráticos Ricardo Izquierdo Benito y Francisco Ruiz Gómez y los profesores de la UCLM, María José Lop Otín y David Igual Luis.

A través de las páginas del libro, los cuatro autores han pretendido ofrecer no sólo un balance actualizado de los conocimientos existentes, a día de hoy, sobre el Medievo castellano-manchego, sino también una visión global de las perspectivas de investigación que brinda la región. Por ello, en las casi trescientas páginas del volumen, se entrecruzan numerosas informaciones relativas a la evolución política, a la distribución de la población  y la demografía, al papel destacado de las Órdenes Militares, a la organización eclesiástica, a las variables socioeconómicas y a la vida cultural, con particular atención, en  este caso,  a  la función de Toledo como nexo entre cristianos, judíos y musulmanes.

Un prólogo de uno de los medievalistas más prestigiosos de España, Julio Valdeón Baruque, catedrático de la Universidad de Valladolid y miembro de la Real Academia de la Historia, y una recopilación bibliográfica final terminan de perfilar el contenido de la obra. Ésta se presenta, por tanto, como un buen instrumento para acceder de forma actualizada a los entresijos de nuestra Edad Media, sobre todo a un nivel académico y de alta divulgación, ya que en ella también se refleja la realidad investigadora de la Universidad de Castilla-La Mancha.