En palabras de la vicerrectora, este trabajo es un claro ejemplo de la colaboración universidad-industria, que se concreta en la empresa TECALSA. Ángela González ha señalado además que la construcción de esta planta piloto ha contado con la financiación del Programa FEDER para infraestructuras de investigación y tecnológicas. “Lo que ha permitido es incrementar los servicios que la (UCLM) puede prestar a las empresas que necesiten en estos fluidos singulares”,-dijo.

Por su parte, Antonio Molina ha indicado que esta idea surgió del representante de la empresa TECALSA, y que su funcionamiento se centra caracterizar fluidos especiales como pueden ser salsas, zumos, etc; que presentan un comportamiento particular en cada caso y con un proceso de preparación, en cuanto a frío- calor con un diseño un poco sobredimensionado para evitar errores. El investigador principal añadió que, además del ámbito agroalimentario, la Planta “se puede utilizar en cualquier sector que haga transformaciones de productos de calentamiento, secado o enfriamiento” En definitiva en toda la industria que lleve a cabo procesos de calor o frío, como pintura o secado de cereales.

Tras la presentación se ha firmado un convenio de colaboración entre la Universidad regional y la empresa TECALSA para la explotación de esta planta piloto

Aplicaciones

Con este equipo se podrán acometer nuevas líneas de investigación como: pruebas de funcionamiento con fluidos no contrastados. En este punto, señala el investigador, tanto en el sector de los lácteos, como en el de postres, bebidas, etc…, el mercado ofrece nuevas ofertas. “Para el procesamiento de estos productos (bien sean esterilizadores, concentradores, pasteurizadores) los intercambiadores de calor de tubo corrugado tienen una serie de ventajas que otros modelos de intercambiadores no, por lo que poder disponer de una planta piloto de estas características “facilitaría el acceso a las empresas del sector agroalimentario que demandaran el ensayo de procesamiento de sus fluidos y por lo tanto abaratarían el coste de compra de dichos equipos”.

Otras líneas a desarrollar son las pruebas para determinación de los coeficientes de transmisión y pérdidas de carga, lo que supondría ofrecer al cliente final una mejor solución tecnológica para el procesamiento de sus productos, “y además posicionaría a las empresas del sector en la región como empresas puntera en la fabricación de estos equipos”.