La obra premiada recoge un análisis completo del complejo marco normativo que sustenta los derechos de los pacientes afectados por las enfermedades raras. El estudio de estas patologías se aborda desde diferentes perspectivas: el derecho constitucional a la salud, el servicio público y las prestaciones sanitarias, los equilibrios competenciales de la sanidad descentralizada, la influencia del Derecho Europeo, la globalización, el procedimiento administrativo, la participación de los ciudadanos en las políticas públicas, o la protección de datos.

Según la autora, en una situación como la actual, la sostenibilidad económica es importante para garantizar la continuidad del sistema público sanitario, “pero se hacen necesarios mecanismos correctores, como los fondos de cohesión o los centros de referencia, que garanticen efectivamente un derecho constitucional que no distingue entre ciudadanos de primera y de segunda, raros o normales, vascos o castellano-manchegos·”.

Este trabajo contribuye al conocimiento de los mecanismos jurídico-administrativos, que sustentan los derechos de los pacientes, para cubrir así un ámbito de investigación escasamente tratado por la doctrina jurídica. Además, pone de relieve las deficiencias existentes en la regulación y en la praxis, “planteando líneas de progreso que permitan avanzar, con solidaridad, en uno de los principales retos para la justicia y la igualdad como es la protección de la salud de los ciudadanos más vulnerables”.

Desde una perspectiva general, el estudio destaca la importancia de la administración prestacional, “pues cuidar por unas buenas estructuras organizativas y medios materiales es ineludible para la supervivencia y el robustecimiento de los servicios públicos que, como el de la sanidad, garantizan derechos esenciales de las personas”, añade la autora.

El estudio premiado se inscribe en la línea de investigación de la profesora Garrido, quien lo defendió como ejercicio de acceso a la Cátedra de la .