El laboratorio de de la Facultad de Ciencias del Deporte, por el que han pasado deportistas como , o , trabaja en la actualidad en un estudio que pretende evaluar los efectos del ejercicio físico en el síndrome metabólico mediante la participación de un conjunto de voluntarios en un programa de ejercicio supervisado. La tercera fase del proyecto, en el que ya han participado como voluntarios 80 hombres y mujeres residentes en Toledo, comenzará en diciembre y culminará tras la Semana Santa de 2014.

“El síndrome metabólico es un conjunto de trastornos que combinados hace que aumente el riesgo de tener una enfermedad cardiovascular o de desarrollar diabetes”, explica el director del proyecto, . “Aunque todo comienza con acumulo de grasa en la zona abdominal, estas personas tienen además al menos otras dos de las siguientes cuatro condiciones: triglicéridos elevados en sangre, poco colesterol bueno, niveles altos de azúcar en sangre e hipertensión”, añade.

Durante las primeras fases del proyecto se han logrado resultados “alentadores”, a juicio del catedrático. Quienes han participado, señala, presentan “reducciones en grasa corporal, tensión arterial y elevaciones en el colesterol bueno (HDL)”. El objetivo en esta nueva fase es comprobar los efectos de un programa de ejercicio supervisado de cuatro meses de duración en los componentes del síndrome metabólico, aunque se encuentren controlados. De hecho, “las personas que se estén medicando contra la hipertensión, el colesterol o la glucosa alta contarán con dichos factores en el cálculo”, indica el profesor.

Ricardo Mora invita a los toledanos que cumplan el perfil descrito a sumarse al a iniciativa. “Tienen que comprometerse a seguir un plan de ejercicio de tres días por semana durante cuatro meses”, precisa. Cada sesión de ejercicio, adaptada al nivel de forma física del participante, estará supervisada por una profesional de Ciencias del Deporte.

El programa, de carácter gratuito, se desarrollará en el Campus Tecnológico de la Fábrica de . Además, un especialista en Medicina del Deporte llevará a cabo un seguimiento exhaustivo de cada participante mediante una evaluación cardiorrespiratoria con electrocardiograma, una analítica de sangre y un análisis de composición corporal con determinación de densidad mineral ósea.

“Estos controles se realizarán antes de comenzar el programa, a los dos meses y al finalizar, después de cuatro meses de ejercicio”, indica el profesor Mora. Aunque no se trata de un programa dietético, los especialistas ofrecerán consejos nutricionales y pondrán los informes médicos sobre la evolución de los factores del síndrome metabólico a disposición de los participantes y de sus médicos de cabecera.