La Universidad de Castilla-La Mancha (UCLM) participa en Graphene, uno de los dos grandes proyectos de investigación seleccionados por la Comisión Europea en la convocatoria FET-Flagship 2013 que estudiará las propiedades del grafeno con el objetivo de buscar su posible aplicación en el sector de las tecnologías de la información y de las comunicaciones y en el del transporte.

La Universidad regional, a través del grupo de investigación MSOC Nanochemistry del (IRICA) en el Campus de Ciudad Real, encabezado por la profesora , es la única universidad española, junto con la , en formar parte de la Flagship Graphene. La iniciativa, con un presupuesto de 1.000 millones de euros, aglutina a más de un centenar de organizaciones de 17 países europeos que serán las encargadas de desarrollar en los próximos 10 años la hoja de ruta del grafeno.

La primera fase del proyecto se prolongará durante 30 meses y dispondrá de una financiación de 50 millones de euros para su desarrollo. En ella, España participa con 12 socios de los que cinco pertenecen al sector privado y el resto, entre los que se encuentra la UCLM, al sector público. Concretamente, el grupo liderado por la profesora Ester Vázquez ha recibido 319.500 euros para participar en el paquete de trabajo del proyecto que estudiará la toxicidad y la interacción medioambiental de los nuevos materiales.

El grupo de investigación de la UCLM centrará su trabajo en la preparación del grafeno y su dispersión en agua y diversos medios de cultivo, mediante una metodología barata y fácilmente escalable, puesta a punto por los propios investigadores en la institución y basada en un tratamiento mecanoquímico de grafito. Asimismo, los grafenos preparados en los laboratorios de la Universidad regional serán modificados químicamente con el objetivo de aumentar su biocompatibilidad.

El grafeno es un material ligero, flexible, económico y actúa como un excelente conductor. Su resistencia es 200 veces superior al acero, una cualidad que, unida a las anteriores, lo han convertido en el previsible sustituto del silicio, en el material del futuro, que le permitirá ocupar un puesto en la tecnología como el que han tenido el acero o los polímeros. Los investigadores prevén que el grafeno tendrá un impacto social y económico muy significativo en casi todos los sectores industriales, entre ellos, en la generación y almacenamiento de energía, en las tecnologías verdes, en las tecnologías de la información y de las comunicaciones y en los materiales compuestos.

Los proyectos FET-Flagship están concebidos como un consorcio de grupos académico de primer nivel y de industrias claves que trabajan de forma coordinada para la creación de una nueva tecnología. Entre las razones que este año han llevado a la Comisión Europea a elegir la investigación en grafeno como uno de los proyectos líderes es que los descubrimientos que del mismo se realiza en los laboratorios universitarios se transforman rápidamente en aplicaciones.