Hasta ahora las fechas de vacaciones contempladas por las gerencias abarcan del 15 de junio al 30 de septiembre, lo que supone que muchos trabajadores tengan que coger sus vacaciones en la fase 2 o la fase 3, dependiendo de las provincias y si la evolución de la crisis sanitaria permite la progresiva desescalada, ha informado el sindicato en nota de prensa.

Por tanto, CSIF considera que permitir esto supone privar a muchos de estos profesionales de su oportunidad de viajar fuera de la provincia, algo habitual durante el verano.

A esto suma, además, la intención del Sescam de contar con todos sus profesionales en octubre por si se produce una segunda ola de contagios en otoño, algo que ha advertido el , lo que supone que muchos tengan que verse obligados a tomar sus vacaciones en junio pese a no ser lo deseado.

Por tanto, la Central Sindical señala que trasladar el inicio el periodo estival no supondría ningún coste para las arcas públicas y que sólo vendría acompañado de beneficios para el Sescam, ya que permitirá a sus trabajadores salir de provincia y reencontrarse con sus seres queridos, algo que sólo se podrá realizar en el mejor de los casos a partir del 22 de junio en Cuenca y Guadalajara, y del 29 de junio en , Ciudad Real y Albacete.

De esta forma, podrán aprovechar más el descanso y, por tanto, reincorporarse nuevamente con energías suficientes para afrontar posibles rebrotes de la pandemia.