Los pueblos de Cuenca que se beneficiarán del abastecimiento de agua a través de la tubería manchega reclaman la finalización de esta infraestructura. Después de un invierno sin lluvias como el actual, la preocupación ha aumentado en algunos municipios que tendrán que afrontar otro verano con problemas de suministro.

El proyecto de la tubería manchega está promovido por el con el objetivo de llevar agua de la cabecera del Tajo a más de 60 poblaciones de las provincias de Cuenca, Albacete y Ciudad Real.

Las obras comenzaron en octubre de 2009 y su conclusión estaba prevista en 2011. A fecha de hoy, la tubería está instalada pero otras infraestructuras, como la potabilizadora de Saelices, siguen ejecutándose.

La alcaldesa de Saelices, , ha confirmado a Europa Press que esas obras se han ralentizado aunque a día de hoy, se sigue trabajando. Mientras, la tubería está instalada pero el agua no llega y Rubio desconoce cuándo podrá estar en marcha la distribución de agua porque resta por hacer “las canalizaciones de acceso a las poblaciones”.

En La Almarcha, un municipio que ha sufrido cortes de agua en veranos anteriores, esperan el suministro a través de la tubería manchega para evitar que se repitan esos problemas. El alcalde, Cecilio Martínez, ha lamentado que “no hay noticias” y ha recordado que “la situación de La Almarcha es muy caótica, mala, porque llevamos muchísimos años con el mismo problema”. En este sentido ha alertado de que los problemas surgen en los períodos vacacionales, cuando el municipio aumenta su población.

En Carrascosa del Campo se ha construido el embalse regulador que ya almacena agua. Esta obra ha supuesto la pérdida de tierras de labor por lo que el proyecto contemplaba una compensación para el municipio en forma de área recreativa. Una compensación que, según ha explicado su alcalde, , está aún pendiente.

“Las obras están paradas prácticamente en su totalidad por decisión del Ministerio y por cuestión de presupuesto”, ha dicho, aunque ha matizado que se van realizando trabajos puntuales “a un ritmo lento”. A través de la tubería manchega se podrá abastecer a cerca de 60 municipios de la región con una población de unas 600.000 personas.