Asimismo, el Consejo de Colegios de Podólogos ha establecido un protocolo de diagnóstico previo de estos casos para sus 7.500 profesionales para su tratamiento y actuación posterior. Y es que, cada vez se están detectando más una misma sintomatología en enfermos con la COVID-19, especialmente niños y adolescentes, aunque también se ha detectado algún caso en adultos.

Se trata de lesiones de color púrpura (muy similares a las de la varicela, el sarampión o los sabañones) que se suelen manifestar en torno a los dedos de los pies y que, normalmente, curan sin dejar marcas en la piel.

Por ello, el Consejo de Podólogos ha instado a sus colegios y a sus colegiados a estar “muy atentos” porque este puede ser un signo de detección de la Covid-19 que puede ayudar a evitar el contagio. Actualmente, las consultas y clínicas podológicas están cerradas y solo atienden las urgencias aquellas que tienen equipos de protección individual y unas condiciones mínimas de seguridad para los pacientes y para sus profesionales.

En este sentido, el organismo ha transmitido un mensaje de “tranquilidad” a los padres y posibles afectados, dada la benignidad de las lesiones y ha recordado que deben vigilar la aparición de los demás síntomas clínicos característicos del COVID-19, como la tos, la fiebre o la dificultad respiratoria.