Así lo han puesto de manifiesto varios de los doce guardias civiles que han declarado este martes como testigos, en cuyas declaraciones han coincidido en que el hecho de que el acusado, A.R.L., fuera en calcetines cuando fue detenido y que el pomo de la puerta interior de la vivienda estuviera manchado de sangre.

Según ha dicho, son muestras de que el investigado no salió de casa antes cometer los hechos y que al llegar escuchó ruidos y pensó que había alguien en casa, como él aseguró que había hecho.

Una vista que se ha prolongado a lo largo de toda la mañana y en la que también, varios de los guardias civiles han reconocido que el acusado, cuando fue detenido, mostraba “altibajos”, estaba “fuera de sí” y repetía “un, dos, tres, soy policía, he aprobado”.

Según la declaración solicitada a varios de estos guardias civiles, el autor también confesó a varios de los instructores del atestado que “controlaba habitualmente” a su pareja el , el WhatsApp y que era “muy celoso e impulsivo”, y que “prácticamente no la dejaba ni salir”.

SE AUTOINCULPÓ

Además, la niña también reconoció a la Guarida Civil que “su papá le había hecho daño a su mamá pero que se iba a poner buena”.

“Fue una declaración de autoinculpación en la que asumió que la había matado pero una o dos puñaladas”, ha precisado uno de los guardias civiles tras insistir en que era celoso y que la controlaba el WhatsApp.

Mientras la Fiscalía y la Acusación Particular han querido incidir en sus preguntas a los agentes en que él estaba descalzo cuando fue detenido —lo que desmontaba la declaración del acusado de que había salido antes de ocurrir los hechos, y también en que la víctima se encontraba tumbada en la cama cuando fue apuñalada— la Defensa ha querido incidir en que el acusado estaba fuera de sí y que podría haber sido por haber tomado algún tipo de sustancia.

No obstante, uno de los guardias civiles si ha señalado que tras los hechos, cuando fueron la vivienda, si se encontró droga.

Este miércoles seguirán las declaraciones en la Audiencia Provincial de Guadalajara, testimonios que se prolongarán unos días más, no estando, en principio, previsto el veredicto hasta la próxima semana sobre unos hechos que se produjeron en enero de 2016.