En su intervención, tras la firma de este acuerdo, el presidente de -La Mancha ha celebrado que el se haya reunido este viernes en () para tomar medidas. “Un plan de choque al que nos queremos sumar cuando nos abran la posibilidad de discutir”, ha dicho, reconociendo que esa será la ocasión de formular algunas propuestas.

En este sentido, el presidente ha reivindicado que haya “un cierto manual” para saber de que se habla porque, según ha precisado, él mismo escucha “muchas cosas con sentido común pero también muchas absurdas” cuando se habla del reto demográfico.

Por eso, ha reivindicado que se hable de este tema desde una dirección “posibilista y realista” intentando perimetrar sobre qué se pronuncia y piensa la sociedad española, “no sea que termine siendo un cliché” al que todos acuden cuando llegan las elecciones pero que, sin embargo, deja de tener importancia cuando estas se concretan en un que está precisamente “de la M-30 hacia arriba”, ha puntualizado.

Para García-Page, lo más triste es que en la España que hay de la M-30 hacia adentro se han enterado de que hay zonas rurales solo porque con la legislación electoral ha habido gente que ha echado cuentas y se ha enterado de que existen provincias y pueblos “que incluso votan y pueden terminar decidiendo quien gobierna o no” en el país, ha subrayado.

El presidente de la comunidad de Castilla-La Mancha ha apuntado también que es importante que para hablar del problema de la despoblación que “entre todos” pacten de que se habla y que “no se ansíen” porque cree que se pueden hacer cosas en favor de civilizar el reto demográfico.

“Hay que perimetrar bastante bien de lo que queremos hablar si no queremos ansiarnos y poner soluciones sobre la base de que se pueden objetivar los problemas en función de donde vivimos”, ha apostillado.

En este sentido ha señalado que “donde se vive tiene que estar presente en todas las decisiones, en todas las leyes y en todos los elementos de financiación”, para el presidente esto es fundamental, ha concluido.